12 de las 34 comunas del Gran Santiago concentran la mitad de los “nuevos ciudadanos”

Migrantes, personas que han accedido a estudios superiores y adultos mayores son los grupos de personas con características comunes que más han crecido en los últimos 15 años en Chile según el estudio “Nuevos ciudadanos, nuevas ciudades”, elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y presentado esta mañana en la 7a Conferencia Internacional de Ciudad que organiza el gremio.

Estos grupos, que el estudio denomina “nuevos ciudadanos”, fueron identificados al comparar los datos de los censos de los años 2002 y 2017.

“Este tipo de análisis nos muestra algunos aspectos muy significativos de cómo ha evolucionado la población urbana del país y eso es fundamental para entender y proyectar la planificación de las ciudades y la definición de políticas públicas que permitan enfrentar responsablemente la futura demanda de viviendas”, explicó Javier Hurtado, gerente de Estudios de la CChC.

Los “nuevos ciudadanos”

El primer grupo de “nuevos ciudadanos” está conformado por los migrantes extranjeros, que en 2017 pasaron a representar el 4,4% del total de la población del país. En el Gran Santiago, su presencia aumentó en todas sus 34 comunas, aunque principalmente se concentraron en cinco de ellas: Santiago, Las Condes, Independencia, Recoleta y Estación Central, donde reside el 48,5% de la población migrante extranjera que habita el Gran Santiago.

En 2002, en cambio, los migrantes extranjeros se concentraban mayoritariamente en las comunas de Las Condes, Santiago, Providencia, Vitacura y Ñuñoa, lo que significa que, en el período, estas tres últimas perdieron relevancia en términos de concentración de este grupo, situación contraria a la experimentada por las comunas de Independencia, Recoleta y Estación Central.

El segundo grupo de “nuevos ciudadanos” está compuesto por personas que han accedido a educación superior, que en el período 2002-2017 registró un incremento de 15,1% a 22,5% de la población total del país, aumentado su participación en todas las comunas del Gran Santiago, aunque concentrándose principalmente en seis de estas: Santiago, Las Condes, Maipú, Puente Alto, Ñuñoa y La Florida, donde reside el 49,3% de este grupo.

En 2002, las personas que habían accedido a educación superior se concentraban mayormente en las comunas de Las Condes, Maipú, La Florida, Ñuñoa, Santiago y Providencia, perdiendo presencia en el período la comuna de Providencia, pero incorporándose Puente Alto.

El tercer grupo de “nuevos ciudadanos” lo constituyen los adultos mayores, que en 2017 pasaron a representar el 11,4% de la población total del país. En cuanto a su residencia en el Gran Santiago, actualmente se concentran en nueve comunas: Maipú, La Florida, Las Condes, Puente Alto, Ñuñoa, Santiago, San Bernardo, Peñalolén y Providencia.

En 2002, en cambio, se concentraban en 10 comunas, siendo las más importantes Las Condes, Ñuñoa y Santiago. En el período, perdieron relevancia en cuanto a la concentración de adultos mayores las comunas de Recoleta y Conchalí, mientras que Peñalolén pasó a ubicarse entre las más demandas por este grupo.

“En resumen, al menos la mitad de los nuevos ciudadanos se concentra en 12 comunas del Gran Santiago, las cuales destacan sobre todo por su alta actividad residencial, especialmente por su oferta de departamentos, gran conectividad con el transporte público –concentrando 82 de las 119 estaciones de metro– y un relativo buen estado de su entorno urbano”, indicó Hurtado.

Propuestas de Acción

Con el propósito de que todas las comunas del Gran Santiago ofrezcan las mejores condiciones posibles para mejorar la calidad de vida de sus actuales residentes y acoger a futuros habitantes, la Cámara Chilena de la Construcción propone priorizar, a lo menos, las siguientes acciones:

Densificación planificada en torno a las líneas de metro: Actualmente hay sectores de Santiago que cuentan con este servicio, pero donde la normativa vigente no permite densificar, dejando infraestructura subutilizada y restringiendo su acceso a un porcentaje importante de la población.

Estándares mínimos para asegurar la calidad del entorno urbano: Impulsar nuevos polos para la oferta de viviendas en zonas que interesan a las personas es tan importante como llevar a cabo una política pública que disminuya las brechas de acceso a bienes y servicios.

Actualizar y precisar usos residenciales mixtos en los planes reguladores comunales: Permitir una amplia y diversa oferta de viviendas y de servicios para que puedan atraer y convivir distintos estilos de vida en la ciudad.

Planificación Urbana Integrada: Generar una visión de largo plazo –que vaya más allá de los límites comunales– respecto del desarrollo urbano, lo que implica un monitoreo permanente de la demanda, de modo que las ciudades logren ajustarse a las transformaciones de la sociedad.

Fuente: CchC.cl

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