¡Capitalizarme en El Mercurio! Lo que hay que saber antes de comprar en el borde costero

Experto señala que existen dos opciones, uno es la vivienda en la cual se quiere vivir o ir de vacaciones y utilizar en verano o los fines de semana largos, y la otra es querer el inmueble como inversión.

Estamos comenzando el período de vacaciones de verano y a muchas personas les surgirá, durante sus días de descanso, la idea de adquirir una segunda vivienda en la playa, ya sea como un lugar para descansar con la familia o para tenerla como opción de arriendo de forma permanente o estacional.

Felipe Barros, jefe de proyectos de Capitalizarme.com, señala que antes de tomar una decisión es fundamental tener claro el objetivo de la inversión. “Hay dos opciones, uno es la vivienda en la cual quiero vivir o ir de vacaciones y utilizar en verano o los fines de semana largos, y la otra es si quiero el inmueble netamente como una inversión”.

Si es de uso personal, agrega, la recomendación es cumplir con todos los gustos personales del interesado en adquirir la vivienda. “Se debe preocupar de que la propiedad satisfaga lo que quiere la persona, como por ejemplo, cercanía a la playa, al supermercado, y servicios que les facilite disfrutar el tiempo que se permanezca en el lugar”.

Contrariamente, si es para inversión, el profesional explica que se debe hacer nuevamente una división, en dos grandes ramas: inversión en el borde costero, con el objetivo de renta estacional para el verano, y las que son propiedades de renta permanente.

En el caso de renta estacional, dice que la clave es comprar cerca de las playas más turísticas, donde hay más demanda de arriendo, como Reñaca, La Serena, y varias otras opciones que van apareciendo año a año. “Hay que preocuparse, además, de que los materiales de construcción sean de alto tráfico, considerando que muchas personas transitarán por la propiedad, ya que esos arriendos son por días o por semanas”.

Potenciar la inversión

Barros sostiene que en el caso de arriendo continuo o permanente, hay que preocuparse de la calidad de vida de los arrendatarios que vivirán en la región. “El foco en estos casos no es estar al lado de la playa, si no que a cuántos minutos estoy de todos los servicios que tengo en la ciudad. A qué distancia estoy del mall , del hospital, colegio, universidad”.

En ese caso, precisa, es igual que cuando se está en Santiago, donde la conectividad es clave y la distancia medida en minutos de los servicios fundamentales. “Acá los arrendatarios son estudiantes, personas del sector minero, y a medida que van subiendo los precios, habrá una mayor demanda por arriendo que por venta en estos sectores”.

Sobre cómo potenciar la inversión en los meses de invierno, en los que cuesta obtener arrendatarios temporales, destaca que si se trata de una ciudad universitaria, hay que buscar lugares que estén cerca de barrios universitarios, como Concepción, Valparaíso y Temuco. Y si la demanda de arriendo es familiar, los barrios cercanos al borde costero.

“En este segundo caso, hay que hacer mucha promoción, estar en todas las plataformas, aparecer en todos los sitios para que te encuentren fácilmente. Pero para esto se debe pensar antes de la inversión, ¿qué es lo que queremos hacer con nuestra vivienda?, eso es primordial”.

Fuente: El Mercurio

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