Cómo manejar tu mente para ahorrar dinero

Pensar en el beneficio a largo plazo te ayudará a alcanzar tus metas financieras
Cuando vas a tomar una decisión, es lógico que siempre quieras inclinarte por la mejor. Esa es una de las premisa de la teoría de la elección racional, la cual explica que las personas actúan o deciden con el fin de obtener siempre el máximo beneficio.
Si eso fuera siempre verdadero, todo el mundo tendría una cuenta bancaria considerablemente grande e intocable, para cualquier imprevisto o situación de necesidad. Sin embargo, la realidad es otra.
Miles de personas viven al día y aún así gastan en restaurantes o dejan su dinero en los casinos, sabiendo que la suerte no siempre está de su lado.
Por lo general, cuando vas a tomar una decisión, el corazón o tu intuición juegan un papel muy importante, más que la razón. Por eso, muchos comerciales apelan a las emociones, intentando que las personas compren solo por impulso.

La prueba del malvavisco y el autocontrol

Para conocer más sobre el autocontrol, en 1960 se realizó un estudio muy peculiar con niños, en el que se les dio un bombón y se les dio la opción de comérselo al instante o esperar 15 minutos más y recibir dos.
La mayoría de los niños no quisieron esperar los 15 minutos y prefirieron comerse un dulce en lugar de dos, lo que refutó la teoría de la elección racional. Sin embargo, años después la investigación fue replicada y se demostró que los niños con autocontrol no comían el malvavisco con tal de ser recompensados y que estos se desarrollaban mejor en los aspectos social y cognitivo, pues poseían una mejor capacidad de decisión racional.
Así es que si el autocontrol no es lo tuyo, hay formas de engañar a tu cerebro para ahorrar. Aquí hay algunas:
1. Visualiza futuras recompensas: “Ya me vi”
Pensar en tu premio a futuro es una de las mejores motivaciones para ahorrar dinero. Por ejemplo, si lo que quieres es una casa o un coche nuevo, imagínate viviendo en ella o manejando por las calles de la ciudad en ese auto tan deseado, así estarás motivado y te costará menos trabajo cumplir metas.
2. Aplaza algunas cosas
Aplazar las cosas no es recomendable, especialmente cuando tienes una fecha límite para cumplir con tus tareas. Sin embargo, para ahorrar no es tan malo. Cuando sientas ganas de comprar algo, aplaza esa compra, así tendrás más tiempo para pensar si realmente lo necesitas o si es algo que vas a adquirir solo por impulso. Si tienes que hacer un viaje más para obtener ese “algo”, entonces puedes estar seguro de que realmente lo necesitas.
3. Sé feliz con lo que tienes
Muchas veces solo tenemos cosas para representar nuestra personalidad. Cuando compras una marca lo haces por querer dar una imagen y no porque realmente sea lo mejor o lo que necesitas. Deja de comprar cosas por lo que vayan a decir los demás; empieza a cuestionar el valor que hay detrás de cada objeto. Cambiando tu forma de pensar podrás ahorrar miles de pesos, ya que dejarás de comprar cosas de moda que valen mucho dinero.
Manejar tu mente para lograr tus objetivos de ahorro es fácil y útil. Recuerda que no hay peor intento que el que no se hace, y la buena administración de tus finanzas personales, no es la excepción.
Fuente: Terra

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