¿Qué implica legalmente ser un aval?

Primero iniciemos definiendo este término que se ha hecho muy común a través del tiempo, un aval según la Real academia Española es la “Obligación que alguien adquiere de hacer aquello a lo que otra persona se ha comprometido, en caso de incumplimiento” RAE 2018. Normalmente hemos escuchado específicamente cuando vamos a solicitar un crédito al banco bien sea para pedir un préstamo o como requisito para la adquisición de un bien inmueble, pedimos a un familiar o amigo cercano con buen record crediticio que nos sirva de aval financiero para completar dicha transacción. Pero verdaderamente  ¿Qué implica realmente ser un aval?
Básicamente su definición lo explica todo, un aval es aquel compromiso que adquiere la persona y que en caso del solicitante incumplir con pagos, dicho aval está en la obligación de responder ante los entes bancarios. Cuando se solicita un crédito automotriz o hipotecario no hay mayor inconveniente para la institución que otorgue el crédito pues se puede tomar como pago el mismo automóvil o bien raíz. Sin embargo cuando no existe una garantía real es muy común que el banco exija un aval que garantice el pago de dicho crédito en caso de que la persona no se haga responsable del mismo.
Te listamos algunas de las responsabilidades de un aval o aval financiero en caso de que la persona incumpla con el pago acordado:

  • La persona aval pasa a ser codeudor solidario por el total de la deuda, es decir asume el monto total de la misma.
  • Si se incumple con la deuda el demandante, puede demandar directamente al aval, sin que éste pueda excusarse del pago por el hecho de no haber sido demandado primero el deudor original.
  • Si la situación económica del aval es mejor que la del deudor original, la institución que otorgó el crédito no dudará en demandarlo directamente.
  • Si el aval no paga, se producirán los efectos normales de cualquier juicio en su contra, es decir, embargo de bienes y remate judicial.
  • Si el aval bancario paga la deuda, ya sea voluntaria o forzosamente, puede demandar al deudor original para que éste reintegre lo pagado, ya que el crédito fue otorgado precisamente en beneficio del deudor original.

 
Muchas personas aceptan ser aval desconociendo lo complicado que puede llegar a ser si la persona no cumple debidamente con su responsabilidad ante el ente bancario, en muchos casos puede que ni el mismo solicitante conozca las responsabilidades de un aval. Lo importante es informarse sobre las responsabilidades que conlleva ser un aval, y asegurarse de que esta persona que le está solicitando la ayuda verdaderamente esté en capacidad de pagar su propio préstamo.
¿Qué pasa si ya soy aval y no sabía estas implicaciones? ¿Puedo renunciar al compromiso? No es sencillo renunciar a ser aval bancario, puesto que al aceptar serlo, se acepta un contrato de deuda con todas las cláusulas especificadas. Además, las tres partes: acreedor, deudor y aval deben estar de acuerdo en caso de cualquier modificación al contrato original.
Lo que sucede en algunos casos es que el aval decide liquidar la deuda del solicitante para que sus bienes no sean perturbados, y después cobrarle de manera externa.
En todo caso no es recomendable realizar estas acciones puesto que pueden llegar a ser complicadas y problemáticas, lo mejor es estar seguros de quién y cómo es la persona que nos solicita como aval o aval bancario.

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