Perspectivas para el sector inmobiliario 2016 y 2017

El mercado tendrá un aumento del stock de viviendas en arrendamiento para una demanda constante, lo que llevaría a una pausada baja de los valores del arriendo. Por su parte, los precios de las viviendas no descenderán, porque existe una firme demanda que los sostiene.
Hoy en día las cifras disponibles del mercado residencial exhiben muy buenos números en promesas y ventas concretas, además de una gran actividad en la construcción de viviendas, en particular, en altura (edificios).
Es paradógico que el mercado residencial esté en dichas condiciones con una economía en fase baja de desarrollo, una inflación por sobre los pronósticos y una tasa de desocupación con tendencia leve al alza. Si se buscan las razones para esta aparente paradoja se pueden encontrar en al menos dos factores: La irrupción de los inversionistas, y la reforma tributaria.
En el primer caso, es claro y todas las cifras también lo acusan, que una parte relevante de lo que se está adquiriendo corresponde a inversionistas, sean éstos mayores o los denominados hormiga; es decir, pequeños que adquieren uno o dos departamentos, pero que al ser tan elevado su número hacen que su presencia sea notoria. La pregunta que cabe es ¿Por qué ocurre ello?
En un país en que el anhelo de la vivienda propia es un sueño compartido por la inmensa mayoría de la población, lo que trae aparejado un mercado de arrendamiento más pequeño, la respuesta puede estar cimentada en al menos dos factores: Una tasa de interés históricamente baja para los créditos hipotecarios y al mismo tiempo, la ausencia de alternativas de inversión rentables.
En el segundo caso señalado, ya se conocen muy bien los plazos en que la reforma tributaria, en lo tocante al sector inmobiliario, empezará a regir. En efecto, quedan exentos del IVA a la venta, solo las promesas de venta firmadas antes del 31 de diciembre de este año cualquiera sea su fecha de entrega o compraventa; las promesas de compraventa celebradas en el curso del 2016 cuyas compraventas se celebren antes del 31 de diciembre de dicho año; y las compraventas de viviendas celebradas antes del 31 de diciembre del 2016. Por ello, existe un apresuramiento en adquirir sin necesidad de cancelar este tributo, que se estima impactará en los costos entre un 5 y 12% dependiendo del caso.
Los resultados de esta situación es un crecimiento en las promesas de compraventa en el presente año con su consiguiente disminución en el curso de 2016 y más profundamente aún en el 2017; un aumento de las compraventas de viviendas en el curso del 2016 y una brusca disminución de éstas a partir del 2017, año en que la actividad inmobiliaria residencial será mucho menor.
Asimismo, se puede pronosticar que el mercado tendrá un aumento del stock de viviendas en arrendamiento para una demanda constante, lo que llevaría a una pausada baja de los valores del arriendo. Por su parte, los precios de las viviendas no descenderán, porque existe una firme demanda que los sostiene y además una estructura de costos, que lejos de disminuir ha ido en aumento.
Fuente: PortalInmobiliario

Lee también

Mercado de arriendo: inquilinos aumentan sostenidamente

Tres de cada 10 hogares son arrendatarios en Santiago debido a los cambios que ha …