Precios de arriendos cerca del metro presentan grandes variaciones

De acuerdo a datos de Colliers International, mientras los valores de alquiler de un departamento de 1 dormitorio en Santiago Centro oscilan entre $300.000 y $350.000, en Macul se ubican en torno a $250.000. En Las Condes se distribuyen en el rango entre $350.000 y $450.000.

Reinaldo Gleisner, consultor del área de Brokerage de Colliers International, explica que “el valor de las viviendas o de las propiedades es consecuencia del mayor o menor interés de las personas en vivir en un lugar. A mayor interés es mayor el precio. Y a menor oferta disponible -en relación con la cantidad de personas interesadas- es mayor el precio”.

En este sentido, indica, “la zona más solicitada y donde vive la mayor cantidad de personas es la comuna de Santiago. En particular, el centro histórico de la comuna. Este sector no solo tiene varias líneas y estaciones de Metro que lo sirven, sino que también concentra la mayor cantidad de empleos del país, tiene un tejido completo de todos los servicios demandados por las personas y, gracias al repoblamiento de Santiago iniciado hace más de 20 años, tiene una gran oferta habitacional”.

Es así como los precios de arriendo de departamentos en la zona clásica de Santiago Centro oscilan entre 300.000 y 350.000 en unidades de 1 dormitorio en 35 m2 . “De esta manera, a pesar de la gran oferta habitacional, las viviendas en la parte central de la comuna mantienen los valores más altos de arriendo, si se excluye el sector oriente de la capital”.

Mención especial, dice, merece la evolución de Ñuñoa, particularmente el eje Irarrázaval.

“Allí, los arriendos están entre $300.000 y $370.000 para unidades de 1 dormitorio, de entre 35 m2 y 40 m2 . Como consecuencia de normativas que están en buena consonancia con los requerimientos de las personas y que permiten construcciones en altura y de alta densificación, previo a la construcción de la línea 3 del Metro, la avenida Irarrázaval cambió de fisionomía. Evolucionó desde una avenida vetusta, de un comercio atrasado, a una moderna avenida con comercio y servicio del mejor nivel, de gran atractivo urbano. Aquí la normativa fue el motor de la innovación, lo que se ve ahora reforzado por la pronta entrada en operación de la línea 6 del metro. Y junto con la evolución urbana, fueron elevándose los precios de los arriendos, pasando de ser inferiores a los del centro de Santiago a ser superiores a ellos”.

Añade que “mientras en Santiago fue primero la existencia del metro y luego la normativa de vivienda que transformó e hizo atractivo vivir en el lugar; en Ñuñoa fue primero la normativa urbana y bastante posterior fue el empuje del metro”.

Estas dos evoluciones, señala, “muestran cómo una combinación inteligente de factores genera lugares atractivos y solicitados por las personas. La preferencia de las personas debe interpretarse adecuadamente y luego plasmar iniciativas y normas que generen condiciones para satisfacer los requerimientos”.

Por otra parte, señala el análisis de Colliers International, “los sectores más caros para vivir son Las Condes, con arriendos de 350.000 a 450.000 en 1 dormitorio de 35 m2, y Providencia, con $300.000 a $400.00 para un producto equivalente”.

Más lentos

Pero no siempre el factor metro acelera el cambio.

“En la medida que no están presentes todos los factores que hacen más cómoda y mejor la vida de las personas, baja también el interés, en términos relativos, por esos sectores. Aunque sin dudas, el metro es un catalizador. Así, la línea 5, en su tramo más antiguo entre Baquedano y Plaza Vespucio, demoró muchos años en generar una mayor densidad de viviendas”.

De esta manera, señala, hoy en La Florida, el arriendo cuesta $250.000 a $300.000 para 1 dormitorio de 35 m2 ; mientras que en Macul los arriendos están en torno a los $250.000.

“Esto se ha ido produciendo en el transcurso de 20 o 25 años, en la medida que el sector más céntrico de Santiago fue agotando las opciones de generar más viviendas, tanto por escasez de terrenos como por normativas menos acordes con los requerimientos de las personas. Solo en el extremo sur de la línea 5, en Plaza Vespucio, se generó progresivamente un gran polo de viviendas, porque allí se combina el metro con un comercio moderno y muy diversificado, con servicios de salud, educación, etc. Se hizo muy grato, no solo para tener un hogar, sino para tener muchas alternativas de esparcimiento y satisfacción de las necesidad primarias y de las más sofisticadas. Así, las viviendas de las comunas de San Joaquín y Macul, cercanas a Vicuña Mackenna -el eje del metro- solo ahora están generando interés y una demanda sólida, en particular aquellas para grupos familiares pequeños o unipersonales, que es hacia donde se ha desarrollado la sociedad de la capital”.

Ahora, ¿cuáles son las expectativas para la futura línea 6 del metro?

“Las proyecciones de la línea 6 son muy dispares, dependiendo del sector por el que atraviese. En todos los casos va a generar cambios profundos, pero la velocidad de los cambios será muy diferente. En los sectores de Ñuñoa y Providencia va a reforzar una tendencia de densificación en zonas de un completo tejido de servicios, comercio y vivienda”.

Pero, indica, “hace un gran contrapunto la tendencia de los gobiernos comunales de limitar severamente el desarrollo de viviendas, que son muy demandadas, como se aprecia en el mercado de los arriendos, que es un mercado libre, no sujeto a intensas reglamentaciones como la construcción de viviendas”.

Añade que los sectores de Cerrillos y Pedro Aguirre Cerda “que van a tener servicio de metro, se van a ir incorporando lentamente. Una inteligente combinación de normativa, obras urbanas y gestiones de la comunidad podría potenciar sensiblemente el desarrollo de las zonas, dando a sus habitantes una mejor calidad de vida”.

En definitiva, resume Rafael Burmeister, gerente general de Inmobiliaria Indesa, “la existencia de una línea de metro constituye un impulsor de desarrollo económico, comercio, oficinas, etc., por lo que ciertamente trae consigo un aumento en la plusvalía de los terrenos aledaños. Para quienes compran departamentos como herramienta de inversión, significa un mejor retorno; y por parte de quienes buscan un lugar para vivir, hay una mejor disposición de pago cuando la propiedad está cercana a una estación de metro, porque implica mejor conectividad y eficiencia de sus tiempos de traslado”.

Fuente El Mercurio

Lee también

¿Dónde quedan los documentos personales que se envían online al arrendar una propiedad?

Arrendar una propiedad no es tarea fácil e implica conferir una serie de documentos personales …