Si arrienda, también tiene prerrogativas sobre los bienes comunes del edificio

Aunque no sea el dueño del inmueble puede contar con derecho a voz y voto en las asambleas de copropietarios
Son muchas las familias, parejas y jóvenes solos que arriendan departamentos. Mientras residen en una comunidad tienen deberes que cumplir, pero también es lógico que se pregunten cuáles son sus derechos, aunque no sean dueños del inmueble.
Andrés Troncoso vive hace caso 8 años en un condominio de departamentos. Cuando reclamó ante la administración por repetidos robos, se desentendieron de su queja y le dijeron que él era el responsable. Pidió una copia del reglamento de copropiedad y se la negaron. “La administradora me indicó que comprara uno en la calle, ya que era similar”, precisó.
Ante su queja le respondió que, como arrendatario, no puede exigir nada, “Hace más de un mes solicité que se reparara un tubo fluorescente que está apagado frente a la puerta de mi departamento, pero continúa parpadeando”, aseguró. Otro de sus reclamos es que aumentaron los gastos comunes en 8%, de lo cual no le notificaron y solo se enteró cuando llegó la cuenta.
Se consultó sobre las prerrogativas de los arrendatarios en la empresa de administración de edificios Martelli & Cía. y contestó el gerente general, Camilo Martelli. Como explicó, el régimen de copropiedad inmobiliaria -regulado por diversos cuerpos legales – determina que, por norma general, al arrendatario le asisten los mismos derechos y obligaciones del propietario.
Esto es, usar la unidad en forma ordenada y tranquila, sin restringir ni perturbar el legítimo ejercicio de los derechos de los demás ocupantes del condominio. Asimismo, se establece una responsabilidad solidaria en el pago de las multas e indemnizaciones por transgresiones a estas obligaciones, entre el infractor (arrendatario) y el propietario de la respectiva unidad.
Martelli destaca que el principal derecho de todos los propietarios sobre los bienes de dominio común -el cual se hace extensible a los arrendatarios- es el de servirse de ellos en la forma que indique el reglamento de copropiedad. También el inquilino puede participar, con derecho a voz y voto, en una asamblea ordinaria y extraordinaria de copropietarios, en los siguientes casos:
Cuando el respectivo propietario le otorgue un poder escrito, simple o notarial, para asistir a dicha reunión según lo determine el respectivo reglamento.
Cuando el dueño no asista a la asamblea, o no designe apoderado, o si habiéndolo elegido, este no ha asistido. Ello, siempre que el respectivo contrato de arrendamiento conste la facultad de representar al propietario del departamento.

Bienes de todos

En cuanto a los gastos comunes, por regla general, su pago es obligación del propietario de la respectiva unidad. No obstante, este puede convenir en el contrato de arrendamiento que estos los salde el inquilino.
Dicho acuerdo puede establecer tanto los ordinarios -incluido el fondo de reserva- como extraordinarios. Para este tipo de contratos de derecho privado rige el principio de que se puede hacer todo aquello que no esté expresamente prohibido por la ley. Aquí, señala el experto, no existe ninguna disposición en la Ley de Copopriedad Inmobiliaria que impida o limite este tipo de convenios, a diferencia de la legislación anterior. Ella prohibía que el convenio entre propietarios y arrendatarios se extendiera al pago de los gastos por reparación de bienes comunes.
Si el convenio no precisa el tipo de gastos comunes que deberá solventar el arrendatario, hay que aplicar las normas del contrato de arrendamiento del Código Civil, y en especial, el artículo 1.940, donde se indica que “el arrendatario es obligado a las reparaciones locativas”.
Así, afirma, son de cargo de los arrendatarios los gastos comunes ordinarios como el fondo común de reserva, que tiene por objeto atender gastos de reparaciones en los bienes de dominio común.
Añade que, en el caso de que no exista convenio al respecto, el propietario debe dar cumplimiento a la obligación de pago, por ser él el responsable frente a la comunidad.

Acatar las normas

Al igual que el copropietario, el arrendatario tiene la obligación general de observar las normas de la Ley de Copropriedad Inmobiliaria y del reglamento que rige al condominio. Asimismo, debe acatar los acuerdos que adopte el comité de administración y los determinados en las asambleas de copropietarios.

Sin cargos directivos

Según el artículo 21 de la ley 19.537 y artículo 24 inciso tercero de su reglamento, solo pueden ser designados como miembros del comité de administración las personas naturales que sean propietarias del condominio o sus cónyuges. También, los representantes de las personas jurídicas que sean propietarias en el condominio, que cuenten con un mandato general de administración. Por ello, según Camilo Martelli, no procede que el arrendatario asuma en representación del propietario una función de largo tiempo, como ser miembro del citado comité.
Fuente: El Mercurio

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